Fuente de alimentación alemana para pacientes de cuidados intensivos.

Si la República Federal de Alemania fuera un hospital, el paciente más importante estaría en cuidados intensivos. Su estado: alarmante. Su nombre: suministro de energía. Los autores Detlef Ahlborn y Horst Heidsieck visitan el hospital.
por Detlef Ahlborn y Horst Heidsieck

¿Le gusta ver series de hospitales? Entonces conoces la situación en una unidad de cuidados intensivos, donde se controlan las funciones vitales del paciente y se muestran en un monitor. El parámetro más importante es el ritmo cardiaco, que se muestra en gran formato en la pantalla y debe oscilar uniformemente entre un máximo y un mínimo unas 60 veces por minuto, lo que se conoce como ritmo sinusal. Por supuesto, también se controlan otros parámetros, como la tensión arterial y la saturación de oxígeno. Sin embargo, la tensión arterial, por ejemplo, no es tan crítica como la frecuencia cardiaca: siempre que se produce un cambio imprevisto en la frecuencia cardiaca -ya sea que disminuya o aumente considerablemente- el paciente está en grave peligro y el personal médico debe intervenir lo antes posible para estabilizar de nuevo la frecuencia cardiaca. De lo contrario, existe riesgo de colapso circulatorio y, en el peor de los casos, de muerte del paciente. Si no se consigue volver a controlar la frecuencia cardíaca, lo normal es que sólo se vea una línea recta en el monitor y se oiga un desagradable pitido hasta que alguien apague el monitor... 

Probablemente se pregunte por qué empezamos un artículo sobre el suministro eléctrico describiendo la situación en una unidad de cuidados intensivos. Creemos que lo que ocurre en las unidades de cuidados intensivos de nuestros hospitales también puede trasladarse en cierta medida a los centros de control de nuestras redes eléctricas: allí también se supervisan los parámetros vitales del suministro eléctrico y se controlan en caso necesario. Mientras que la tensión -la "presión sanguínea del suministro eléctrico", por así decirlo- puede fluctuar entre 220 y 240 voltios, el parámetro más importante en este caso es también la frecuencia con la que la corriente oscila entre un valor máximo y un valor mínimo. En Europa, lo hace 50 veces por segundo y, en honor del físico alemán Heinrich Hertz, se denomina 50 Hz. En nuestro ejemplo, esta frecuencia de red es comparable a la frecuencia cardíaca en una unidad de cuidados intensivos. Al igual que en las unidades de cuidados intensivos, incluso las desviaciones más pequeñas del valor objetivo de 50 Hz pueden tener consecuencias fatales. Si, por ejemplo, la frecuencia de la red baja a un valor entre 49,00 y 49,80 Hz, se activan inmediatamente todas las reservas de energía disponibles, se ponen en marcha las centrales eléctricas de reserva (normalmente centrales de gas) y se importa electricidad. Si la frecuencia de la red sube por encima de 50 Hz, se exporta electricidad entre 50,20 y 51,50 Hz -si es posible- y se obliga a apagar los generadores, incluidas las renovables. Como puede ver, se trata de desviaciones bastante pequeñas del valor objetivo que ya requieren intervenciones importantes. Y si ahora se pregunta qué pasaría si la frecuencia de la red bajara aún más, los efectos sólo pueden calificarse de dramáticos: A una frecuencia de red entre 49,00 y 47,50 Hz, se producen los llamados "cortes de carga" -que no son otra cosa que cierres forzosos de consumidores de electricidad a gran escala- y a frecuencias inferiores a 47,50 Hz y superiores a 51,50 Hz, la consecuencia es un "apagón" -un colapso de la red eléctrica [1]. Por tanto, desviaciones relativamente pequeñas del valor objetivo de 50 Hz pueden tener efectos devastadores. Devastadores porque, una vez colapsada, la red eléctrica puede tardar varios días en volver a funcionar. 

¿Le sorprende y no lo sabe? Puede que sí, porque estas correlaciones no son necesariamente el tema de los reportajes ni de los "programas científicos" de ARD y ZDF. En cambio, te enterarás de que la tormenta "Goran", que pasó por Alemania en enero de 2021, estableció un nuevo récord de energía eólica. El hecho de que la producción de electricidad en todo el país cayera a sólo 20% del "valor récord" dos días después ya no se informó en los medios.
Pero, a cambio, se le ofrecen periódicamente "historias de victoria" sobre el exitoso avance de las energías renovables en el mix eléctrico. 

Por ejemplo, oirá y verá que los científicos del Instituto Fraunhofer de Sistemas de Energía Solar ISE han presentado su evaluación anual de la generación de electricidad en Alemania en 2020 y han descubierto que la proporción de energías renovables en la generación neta de electricidad, es decir, la mezcla de electricidad que realmente sale del enchufe, ha superado el 50% por primera vez  y que la energía eólica (WK) volvió a ser la fuente de energía más importante, con un 27% de la generación de electricidad [2]. Y también te enteras de que, de marzo a septiembre de 2020, la generación mensual de electricidad a partir de instalaciones solares (SA) fue superior a la de las centrales eléctricas de carbón, y que las instalaciones de energía solar y eólica (S&W) superaron a la suma de todas las fuentes fósiles (carbón, petróleo, gas) por primera vez en todo 2020. No se entiende cuando se dice: ¡genial! La señora Merkel, el ministro Schulze, el ministro Altmaier, la señora Baerbock y todos los demás defensores de la energía eólica tienen razón: ¡estamos en el buen camino y debemos seguir expandiéndonos lo más rápidamente posible!
Pues eso es exactamente lo que se pretende con esos informes. También podría llamarse propaganda. 

No se dan cuenta de que una gran parte de esta electricidad tiene que exportarse al extranjero porque ya no podemos consumir el excedente en el país y existe el riesgo de colapso de la red en caso de sobrecarga. En 2020 exportamos 69 TWh a nuestros países vecinos [3]. Si no quieren comprar y consumir la electricidad, endulzamos la compra de este excedente añadiendo unos céntimos por cada kilovatio hora comprado. Es lo que se llama un precio negativo. A costa del consumidor, claro. 

En principio, los "anuncios de victoria" mencionados no son objetables si sólo se tienen en cuenta los totales de generación de electricidad por A y S para todo el año. Entonces las declaraciones son correctas. En cambio, criticamos duramente que sólo se difunda una parte de la "verdad" y que en tales informes sólo se utilicen totales o, en el mejor de los casos, valores medios. Fijarse sólo en las cifras de producción anual es incompleto y dudoso, porque la electricidad no sólo se necesita a final de año, sino siempre: cada segundo, cada minuto y cada hora. Imagina que llevas tu coche al taller porque el motor chisporrotea y el encendido falla con regularidad. Una vez reparado, le dicen que el motor tartamudea no es un problema y que puede seguir conduciendo una media de 18.000 kilómetros al año. Si el motor no arranca, siempre puedes coger el autobús o el tren. Esto último se conoce como "gestión de la demanda". 

Veamos más de cerca la producción de electricidad mediante turbinas eólicas:

Nadie puede negar seriamente que hay días en los que no hay viento. En esos días, ningún aerogenerador girará a lo largo y ancho del país y, por tanto, no podrá producir electricidad, por mucha energía eólica que se genere en el conjunto del año. 

También es indiscutible que el viento nunca sopla de forma constante y uniforme, sino que su fuerza cambia constantemente. Pregúntale a un navegante aficionado que observe la superficie del agua y reconozca por una ondulación que se acerca una racha y el viento se está levantando. 

Ahora dirás: bueno, ya veo que no hay viento. Pero, ¿qué papel deberían desempeñar los pequeños cambios en el viento? Mientras el aerogenerador gire, se está produciendo electricidad, ¿no? Lo sentimos, pero aquí es donde la física nos vuelve a jugar una mala pasada: estipula que la producción de electricidad de un aerogenerador no depende "sin más" de la velocidad del viento, sino que la velocidad tiene un efecto de tercera potencia sobre la producción de electricidad (ejemplo de la tercera potencia: 2³ = 2x2x2 = 8). 

En concreto, esto significa que si la velocidad del viento se duplica, por ejemplo, de 6 m/s (fuerza del viento 4) a 12 m/s (fuerza del viento 6), la producción de electricidad se multiplica por ocho; si se reduce a la mitad, de 6 m/s a 3 m/s (fuerza del viento 2), desciende a 12%. La producción de electricidad fluctúa entonces de forma constante y aleatoria entre 12 y 800%. Las subidas y bajadas reales de la producción de electricidad son aún mayores. Se puede demostrar matemáticamente que las fluctuaciones en la producción de electricidad son incluso mayores que las fluctuaciones en el número de dados lanzados [4]. 

Imagina que tu proveedor de electricidad tirara los dados para determinar la cantidad de electricidad de que dispones cada día: si sacara un uno, sería un máximo de 200 vatios, si sacara un dos, 400 vatios y así sucesivamente. Sería una intervención drástica en tu vida cotidiana. Cocinar y lavar la ropa sólo sería posible dos días a la semana, por ejemplo. Y tu vecino tampoco podría ayudarte, ¡ya que se abastece del mismo cable!

La red eléctrica tiene que hacer frente a enormes fluctuaciones debidas a los sistemas de aerogeneradores. Este es siempre el caso de todos los aerogeneradores en tierra y mar, como muestra de forma impresionante el siguiente diagrama: 

Fig. 1: Producción de energía eólica en Alemania ENE - DIC 2020

El gráfico muestra la producción horaria de electricidad de todos los aerogeneradores (terrestres y marinos) de Alemania en 2020. Cualquier profano puede reconocer a simple vista que la "energía eólica" es un asunto muy fluctuante y volátil y que la alimentación eléctrica está sujeta a fluctuaciones extremas. Como ya se ha explicado, esto refleja la dependencia de la producción de electricidad de la tercera potencia de la velocidad del viento. Se ha demostrado que se trata de un problema que afecta a toda la zona de Alemania [5].
El carácter problemático de estas fluctuaciones se pondrá de relieve una vez más al analizar la producción de energía eólica en diciembre de 2020:

Fig. 2: Producción de energía eólica en diciembre de 2020

Todos los datos que se muestran aquí son de dominio público [6][7], pero desgraciadamente, por la razón que sea, reciben poca atención en los medios de comunicación y en la información. 

En lugar de centrarse en la producción fluctuante de electricidad, se utilizan totales anuales y valores medios, como ya se ha señalado anteriormente de forma crítica. Por ejemplo, el valor medio de todas las aportaciones para todo el mes de diciembre de 2020, de unos 15 gigavatios, suena bien a primera vista. Pero también hubo días en diciembre -como el 10 de diciembre a las 16:00 horas- en los que sólo se generó alrededor de 1,5 GW de electricidad. Eso sí, en todo el país. Con una potencia nominal instalada de unos 62 GW, esta baja alimentación corresponde sólo a 2,4% de la potencia eólica real instalada. Por otra parte, la capacidad máxima el 27.12. a las 18:00h fue de 44 GW, lo que corresponde a una utilización de la capacidad nominal instalada de aprox. 71%. Como puede ver, dar valores medios o incluso totales es muy engañoso. Probablemente conozcas el ejemplo: el estanque de los bomberos del pueblo tiene una profundidad media de 80 cm y, sin embargo, la vaca se ahogó en él...

Otro aspecto molesto de la información general es que sólo contempla el lado de la generación o de la alimentación. El lado de la oferta no se menciona en el debate público, o sólo marginalmente. Sin embargo, ambos lados están estrechamente interrelacionados: Como la electricidad tiene que consumirse al instante, es el producto más perecedero que conocemos. En pocas palabras: por un lado, los consumidores -y no se trata sólo de los hogares, sino de toda la sociedad industrializada- extraen de la red la cantidad de electricidad necesaria para el funcionamiento de un aparato eléctrico o de un sistema eléctrico y, por otro, los productores de electricidad tienen que aportar exactamente la cantidad de electricidad que han extraído en cada momento. Si, por ejemplo, se añade un gran consumidor en el lado de los consumidores, el lado de los proveedores de electricidad debe poder suministrar inmediatamente la cantidad adicional de electricidad necesaria. Y viceversa. Si esto no es posible, pueden producirse los problemas que hemos descrito al principio. Como este problema es bien conocido entre los expertos, se están investigando a toda velocidad posibles soluciones electrónicas. 

Queda por ver si las soluciones "inteligentes" serán capaces de compensar y "gestionar" las fluctuaciones de la energía eólica mostradas anteriormente. Al menos aún no están disponibles. En nuestra opinión, "inteligente" no puede significar que los consumidores estén siempre "desconectados" cuando no haya suficiente electricidad disponible en el lado de la alimentación. Este tipo de "soluciones" forman parte de la vida cotidiana en los países en desarrollo; una nación industrializada como Alemania debería poder prescindir de ellas. 

Echemos otro vistazo a la generación de electricidad. La capacidad de la red eléctrica es limitada, con una carga máxima de unos 85 GW. Esto significa que los volúmenes de electricidad superiores a este valor sobrecargan las redes y podrían provocar su colapso, como ya se ha explicado. (No es posible transportar por una tubería de agua más agua de la que las tuberías pueden soportar sin reventar).

Para evitarlo, los volúmenes de electricidad que superen este límite deben "restringirse", es decir, desconectarse. Las intervenciones necesarias han aumentado masivamente en los últimos años con la expansión de la A y S. Con cada aumento de la capacidad, más y más sistemas tienen que ser restringidos debido a la falta de líneas. Cada kilovatio hora no producido ya no contribuye al ahorro de CO2. El sistema se canibaliza a sí mismo.  

Por cierto, el cierre no tiene apenas consecuencias económicas para los operadores de los "parques eólicos": reciben una remuneración por la "electricidad perdida". Reciben una remuneración por la electricidad que podrían haber producido pero nunca lo hicieron. 

Para 2019, la Agencia Federal de Redes cifra el volumen "regulado" en 13,3 TWh. Esta cantidad de electricidad supera el consumo eléctrico de la ciudad de Hamburgo. Por estas medidas de restricción, se cobró a los clientes de electricidad un importe de 709 millones de euros a través del precio de la electricidad. carga. Además, ya se está interviniendo en el lado de la demanda: A grandes consumidores, como las industrias del aluminio y el acero, se les pide -en función de las condiciones meteorológicas y las previsiones de viento- que no pongan en funcionamiento sus plantas de alto consumo eléctrico en determinados momentos, a cambio, por supuesto, de una compensación adecuada. En total, la Agencia Federal de Redes calcula que los costes totales provisionales de las "medidas de seguridad de la red y del sistema" para 2020 ascenderán a 1.400 millones de euros [8]. Y la tendencia va en aumento. Quién paga por ello también está claro: ¡el consumidor!

Tras dos años de consultas, es evidente que el legislador ha querido dotar a esta práctica de una nueva base jurídica. Si no hay suficiente electricidad disponible en el lado de la oferta, entonces debe reducirse forzosamente el consumo en el lado de la demanda. El plazo para presentar observaciones sobre el anteproyecto de ley "Ley de Instalaciones de Consumo Imponibles" [9] finalizó el 15 de enero de 2021. El farragoso título pretende afectar a todos los usuarios de bombas de calor, sistemas de almacenamiento de electricidad, acumuladores nocturnos de calor y puntos de recarga para vehículos eléctricos. De este modo, estarían obligados a suavizar los picos de carga (¡!). No te dejes confundir por el título de la ley: ¡se trata de gestionar la escasez de electricidad! Por la razón que sea, el proyecto de ley no está disponible en el sitio web del Ministerio Federal de Economía y Energía desde el 14 de enero de 2021. Pero es de esperar que este borrador se recupere de nuevo como muy tarde si los Verdes forman parte del próximo Gobierno federal. Ya se oyen las primeras voces que piden la "renuncia", como hemos demostrado maravillosamente durante la pandemia de coronavirus. Esto no sólo supondría un paso más hacia el ecosocialismo, sino que nos acercaría aún más a los países en vías de desarrollo en materia de suministro eléctrico. 

Es posible que ahora se esté haciendo la legítima pregunta de si los políticos responsables a nivel federal y estatal no son conscientes de las deficiencias de un suministro eléctrico de A y S. Podemos responder a esta pregunta de forma clara e inequívoca: ¡son conscientes de ellas! En una audiencia celebrada en Berlín, uno de los autores llamó personalmente la atención del Ministro Federal de Economía Altmaier sobre este hecho. El resultado es más que decepcionante: 

Después de que la expansión de las turbinas eólicas haya disminuido significativamente en los dos últimos años, no son sólo diversas organizaciones de presión las que piden a gritos a los políticos que eliminen urgentemente los posibles "obstáculos a la expansión". Estos "obstáculos" son principalmente las objeciones y quejas de los ciudadanos afectados. Entretanto, este "grito de socorro" de las asociaciones de grupos de presión ecologistas ha sido escuchado por el Gobierno federal y la "Ley de Aceleración de las Inversiones" pretende acelerar la expansión de la energía eólica en particular. El Ministro Federal de Economía, Peter Altmaier, ha declarado: "La Ley de Aceleración de las Inversiones es un paso importante para agilizar los procedimientos de planificación y aprobación. Es una señal importante para el futuro de Alemania como lugar de inversión. Y para el sector de la energía eólica terrestre, es también una buena señal para la transición energética. Con esta ley, aceleramos los procedimientos de planificación y autorización de las turbinas eólicas terrestres. De este modo, acortamos el proceso judicial administrativo y, por tanto, la duración total del procedimiento. Además, el llamado efecto suspensivo de las objeciones e impugnaciones jurídicas ya no se aplicará a los recursos contra la autorización de aerogeneradores. Esta es también una contribución importante para acelerar la expansión de la energía eólica terrestre." [10] Por su parte, la ministra federal de Medio Ambiente, Svenja Schulze (SPD), también quiere crear más zonas para la expansión de los aerogeneradores en Alemania y ha pedido un movimiento a su socio de coalición, la CDU/CSU. Schulze declaró hace unos días a la Agencia Alemana de Prensa: "Quien dice sí a una mayor protección del clima debe decir también sí a más electricidad procedente del viento y del sol. Lo decisivo aquí es que haya más terreno disponible para aerogeneradores. Sería necesario un 2% de la superficie del país". [11]

Como puede verse, es evidente que los ministros responsables no han entendido la más simple de las relaciones, o no quieren entenderla, por la razón que sea. Esto plantea la cuestión de si una nueva expansión masiva de los aerogeneradores podría incluso resolver los problemas de generación de electricidad a partir de turbinas eólicas descritos anteriormente. La respuesta es tan sencilla como obvia. Es evidente que no.

Fig. 3: Producción de electricidad con capacidades de producción de A y S triplicadas

Supongamos que el número de aerogeneradores se multiplicara por 3, pasando de los 31.000 actuales a unos 90.000. Por cierto, este aumento se corresponde con la recomendación de la Academia Alemana de Ciencia e Ingeniería, una de las principales instituciones de ingeniería del país [12]. En el diagrama de la Fig. 3, la estructura de los numerosos picos seguiría siendo la misma, pero la necesidad de regulación sería aún mayor: el valor del pico antes mencionado podría pasar de los aproximadamente 60 GW actuales [18] a casi 180 GW y, por tanto, sería significativamente superior a la capacidad de la red eléctrica o a la demanda de electricidad. La necesidad de regulación -y los costes asociados- seguirían aumentando masivamente, al igual que el riesgo de apagón. Para saber si la expansión masiva de la demanda de A y S podría resolver realmente nuestro problema de suministro eléctrico, conviene echar un vistazo a Europa. Desgraciadamente, el siguiente diagrama muestra a primera vista que tampoco es una solución viable:

Fig. 4: Producción de energía eólica en Europa occidental y central

Se reconoce inmediatamente que la estructura de este diagrama es prácticamente idéntica a la que muestra la alimentación nacional (Fig. 1): si "trasplantáramos" de un plumazo a Alemania todos los aerogeneradores que ya funcionan en Europa, nada cambiaría en la estructura de la generación de electricidad. En otras palabras: si hay poco viento en Alemania, entonces suele haber poco viento en todos los demás países de Europa Occidental - y si hay mucho viento aquí, entonces ocurre lo mismo en los países indicados. Este hecho se ha demostrado matemáticamente de forma clara e inequívoca: El análisis confirma la observación [13]. Incluso si se incluyen todos los aerogeneradores de 15 países europeos, no es posible un suministro eléctrico fiable con energía eólica. Por tanto, surge la pregunta: ¿por qué instalar más aerogeneradores en este país si el resultado ya es previsible? Las figuras 3 y 4 muestran de forma impresionante que la "suavización" de la producción de electricidad mediante centrales de A y S postulada por los científicos del lobby con capacidades instaladas suficientemente grandes es, en el mejor de los casos, una quimera que pertenece claramente al reino de las fábulas y los cuentos de hadas [13] [14].

Esto nos lleva de nuevo a la unidad de cuidados intensivos. Los ingenieros de las salas de control de las centrales de la red ya están sudando la gota gorda hoy, pues tienen que intervenir manualmente de forma constante en el lado de la generación de las centrales para evitar daños a la red, pero también daños a todo el país. Así pues, la "asignación de electricidad" manual se practica desde hace años. También podría llamarse gestión ecosocialista de la escasez. Hoy en día, los operadores de la red emplean a meteorólogos que tienen que hacer previsiones sobre los vientos esperados. En función de estas previsiones, se planifican las distintas fuentes de electricidad para el día siguiente. Nosotros mismos nos enteramos de la calidad de estas previsiones cada noche antes de las noticias. En la actualidad, el número de intervenciones manuales asciende a 6.000 al año. [15]

En la actualidad, el suministro eléctrico de este país sigue garantizado por centrales independientes de las condiciones meteorológicas. Esto cambiará a partir de 2022, cuando se retiren de la red las dos últimas centrales nucleares. Además, la eliminación progresiva de la generación de electricidad a partir del carbón es un hecho: la Comisión del Carbón ha recomendado al gobierno alemán que ponga fin a esta práctica a más tardar en 2038. Esta comisión estaba formada por 31 personas y se criticó que sólo 10 de ellas fueran mujeres. Por cierto, en la comisión no hay ningún experto en redes eléctricas. Evidentemente, no se quería contar con esa experiencia. Sin embargo, el profesor Schellnhuber del PIK (Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático), el Christian Drosten de la catástrofe climática, estaba representado [16].
En vista de esta evolución, los autores no se preguntan si la red eléctrica se colapsará total o parcialmente, sino sólo la cuestión de cuándo. En este contexto, quizá merezca la pena ver la película "Blackout - Hessen without electricity". Todavía está disponible en el centro multimedia de la televisión de Hesse y es muy objetiva [17]. 

Lista de fuentes (para descargar) para este artículo en Documentos.

Agradecimientos:

Queremos dar las gracias al Sr. Rolf Schuster por facilitarnos los diagramas.

                   

Unidades de medida eléctricas:

Rendimiento:

1 teravatio (TW) = 1.000 gigavatios (GW) = 1.000.000 megavatios (MW) = 1.000.000.000 kilovatios (kW)

Trabajo (= Potencia x tiempo)

1 GW x 365 días x 24 horas = 1 GW x 8.760 h = 8,76 TWh

1 MW x 8.760 h = 0,00876 TWh

1 TWh = 1.000 GWh = 1.000.000 MWh = 1.000.000.000 kWh

Los autores

Dr. Detlef Ahlborn es vicepresidente de la iniciativa federal Vernunftkraft.de y propietario de Karl Ahlborn Maschinenfabrik en Großalmerode, Hesse del Norte. Critica la transición energética por ilusoria, ya que las dimensiones técnicas superan cualquier marco razonable.

 

El físico Dr rer. nat. Horst Heidsieck, fue director general de varias empresas en Alemania y en el extranjero entre 1990 y 2006 y es miembro del grupo de trabajo "Energy Reality Büdingen" desde 2018. El grupo de trabajo está formado por ingenieros y científicos experimentados y se ha fijado el objetivo de finalizar la transición energética en Alemania.

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18 respuestas

  1. Sehr geehrter Dr.Aßmann,
    danke für Ihren ausführlichen Kommentar, dem man nur vollumfänglich zustimmen kann.
    Solare Energie an begünstigten Standorten, insbesondere wenn statt Photovoltaik vermehrt auf Solarthermie, inklusive Wärmespeicherung etwa in Salzen, gesetzt wird, ist zusammen mit PtL zentraler Teil der Lösung und ein Standbein CO2-neutraler Energieversorgung. Das zweite sind grundlastfähige Kernreaktoren der 4.Generation.
    Dr.-Ing. Michael Elicker

  2. Die Lösung für dieses Problem ist natürlich der Preis. In unserem Wirtschafts- System wird fast immer bei schwankendem Angebot die Nachfrage über den Preis geregelt. Ganz einfach könnte über die so schön beschriebene Netzfrequenz der Stromzähler unterschiedliche Preise ermitteln.
    Daraufhin würde im Winter bei Windstille ein Stromspeicher ein sehr gutes Geschäft bringen. Mit Sicherheit würde in jedem Hochhaus ein Stahlklotz als Speicher mittels potentieller Energie gebaut. Auch mein chemischer Speicher aus meinem Elektro- Auto würde genutzt werden, obwohl ich das Auto ansonsten weniger nutze. So würde zu dieser Jahreszeit kein Zement oder Stahl produziert werden. Da ist ein weites, weites Feld, welches von den obigen Mecker- Königen leider nicht bestellt wird.

    1. „Mit Sicherheit würde in jedem Hochhaus ein Stahlklotz als Speicher mittels potentieller Energie gebaut.“

      Mit diesem Satz haben sie sich aber sowas von ins Abseits geschossen!

      Keine Ahnung von den Kosten im Vergleich zu der lächerlich geringen Energiespeichermöglichkeit!

      Mit solchen Phantastereien fern jeglicher Realität sind sie sicher bei den Grünen gut aufgehoben!

      Entschuldigen Sie den direkten Angriff, aber das mußte einfach gesagt werden.

      1. Lieber Andreas, Du bekommst von mir den Titel Mecker- Kaiser. Warscheinlich interessiert es Dich nicht wie eine Lösung aussehen könnte.

        1. Wenn man in einem 100 m hohen Hochhaus eine Gewicht von 100 t = 100.000 kg einbringen würde, dann könnte man 100.000 kg x 10 m/s² x 100 m = 100 Mio. Ws oder 27,7 kWh speichern, wenn man keine Verluste berücksichtigt. Eine solcher Mechanismus würde sicherlich einiges an Verlusten produzieren. Unter 20 kWh Energiespeicherung bei diesem Aufwand an Material und Kosten (inkl. größeren Abmessungen des Gebäudes = größere Wärmeverluste), mehr muss man zu diesem Thema wohl nicht wissen.

          Nirgendwo mischen sich mehr Wunsch und Wirklichkeit als beim Energiethema. Unser Land lässt sich mit all den (grünen) Bastellösungen nicht mit Energie versorgen. Um das zu realisieren, muss man kein Mecker-Kaiser sein. Das bedeutet nicht, dass keine nachhaltige Energieversorgung möglich ist. Nur muss man dazu den EEG-Lobbyisten ihr liebstes Spielzeug, d.h. die Grünen wegnehmen und so dem grünen Dogma, „die Energiewende könne nur lokal, dezentral und vernetzt erfolgreich sein“ den Boden entziehen. Und das können nur informierte Bürger bei den anstehenden Wahlen. Was wir brauchen ist entweder eine Energieerzeugung im globalen groß-industriellen Maßstab per Solarenergie in sonnenreichen Regionen plus Power-to-X oder national mit Hilfe der Kernfusion (nicht zu verwechseln mit der Kernspaltung). Leider kann man auf die Realisierbarkeit der letztgenannten Technologie noch keine Wetten abschließen.

          1. Wieder Kritik, aber keine Lösung(en). Warum beantworten sie nicht wie die nachhaltige Energiepolitik realisiert werden könnte. Das ist ein technisches Problem. Es hat weder mit Grün noch mit Monopolen zu tun! Mein Hochhaus führte immerhin zu einer sehr praktischen Berechnung. Das ist die reale Welt der speicherbaren Energie. Genau das war mein Hintergedanke.

  3. Was macht ein Laie, wenn er sich trotzdem etwas informieren möchte? Er fragt jemanden, der etwas davon verstehen könnte:

    Zitat: Hallo Frank, die Darstellung der Situation ist in der Aufstellung der schlechten Nachrichten ziemlich umfassend und stimmig.
    Allerdings klingt es sehr stark nach Stimmungsmache, da viele Maßnahmen, die von den Netzbetreibern als Gegenmaßnahmen definiert wurden und auch umgesetzt werden (Phasenschieber, Anlagen zur Blindleistungserzeugung zur Netzstabilität, Koppelleitungen, Vertragliche Vereinbarungen mit Großabnehmern, usw.), hier keine Erwähnung finden.
    Auch wird nicht erwähnt, dass der größte Feind des Netzausbau und damit einer Teilproblemlösung, nicht die Politik ist, sondern die 60.000.000 Bürger die gerne gegen alles sind und Klagen als Hobby betreiben. Man kann schon Wetten darauf abschließen: wenn man mit den direkt betroffenen Eigentümern klargekommen ist, bildet sich umgehend eine Bürgerinitiative derjenigen, die aus einiger Entfernung am Horizont eine Leitung sehen könnten. – Gleiches gilt natürlich auch für Windkraftanlagen. Zitatende.

    Neutralität und Objektivität scheint für alle Seiten ein echt schwieriges Geschäft zu sein …

    1. Sehr geehrter Herr Weyerstall,

      Ihre Aussage „Neutralität und Objektivität scheint für alle Seiten ein echt schwieriges Geschäft zu sein …“ trifft wohl für keine Branche derart krass zu wie auf die Windenergiebranche.

      Wer glaubt, dass die Windenergie die Lösung der Energiebranche der Zukunft bringt, muss so ziemlich alles ausblenden, was man in einer guten (MINT-)Bildung lernen sollte:
      – Mathematik und Statistik
      – Physik (Strömungslehre, Akustik)
      – Geografie/Meteorologie
      – Ökologie und Naturschutz
      – Landschaftsschutz
      – Denkmalschutz
      – Empathie (Anwohnerschutz)
      und nicht zuletzt
      – Ökonomie

      Man muss sich zwingend die Frage stellen, warum diese Branche und mit ihr weite Teile der Politik und Gesellschaft nahezu alles Negative rund um diese Technologie ausblenden, bzw. warum die Windenergie in weiten Teilen der Bevölkerung derart positiv besetzt ist, obwohl die vielfältigen negativen Effekte auf Natur, Landschaft, Gesellschaft, Energiebranche, Ökonomie und sogar das Klima (s. https://news.harvard.edu/gazette/story/2018/10/large-scale-wind-power-has-its-down-side/) unübersehbar sind. Eine potenzielle Antwort liefert wohl das Schweigen der Grünen aber auch vieler Fachleute auf vielfach öffentlich gestellte, aber leider meist unbeantwortete Fragen:

      1. Was hat Anton Hofreiter für seinen Auftritt hier erhalten? (s. https://www.youtube.com/watch?v=LD5Pufk94HM, min 22:15)
      2. Was bekommen Politiker wie Cem Özdemir für Ihre öffentlichkeitswirksame Promotion für Tesla & Co?
      3. Welche Forscher und Institute profitieren finanziell von Windenergiebranche und im Schlepptau Tesla & Co?
      4. Warum wird die Bedeutung der Windenergie für das Klima von den Grünen heruntergespielt, obwohl sie wesentliche Zweifel zwar kennen, aber offensichtlich ignorieren? Warum gibt es von den Grünen keine Antwort auf diese Frage: https://twitter.com/RoHeAss/status/1021392022723317760, die den vorläufigen Schlusspunkt eines langen Twitter-Threads bildet, der unter anderem diese Aussage einer EX-Landesvorsitzenden und heutigen Europaabgeordneten der Grünen enthält (s. https://twitter.com/JuttaPaulusRLP/status/1021035450667069442), die auf eine offensichtlich Fake-Studie im Umfeld der Windenergie erweist, wie bereits ein einfacher Plausibilitätscheck zeigen: https://twitter.com/RoHeAss/status/1021061531226820609. Das gilt umso mehr, wenn Verluste der Energieerzeugung (bei Windenergie durch Strömungsverluste im sog. Wake besonders hoch) und Speicherung sowie die globale Verteilung der Landmassen berücksichtigt werden. Diese Führen dazu, dass aus den 0,007% eher 10….20% werden dürften.
      5. Warum konnte bislang kein einziger Forscher oder im Umfeld von Klimawandel und Klimaschutz tätiger Forscher, Aktivist oder Journalist die Frage aufklären, warum die Verdunstung und der menschliche Einfluss darauf in den IPCC-Berichten gänzlich ausgeblendet wird (s. mein Leserkommentar unten). Immerhin haben mittlerweile zwei hochangesehene Forscher bzw. Wissenschaftsvertreter eingeräumt, dass sie die Fragestellung als valide und wichtig betrachten, bislang allerdings nicht auf dem Schirm hatten. Stellt sich dies wie auch Punkt 4 als richtig heraus, dürfte ein totales K.O. der Windenergienutzung im großen Stil die zwangsläufige Folge sein. Die Frage muss erlaubt sein, warum sich der Klimawandel just zu dem Zeitpunkt in Deutschland bzw. Europa beginnt, sich im globalen Vergleich überproportional zu entwickeln (s. erstes Diagramm des folgenden WELT-Berichts: https://www.welt.de/wissenschaft/article158110222/Wetter-aendert-sich-in-Deutschland-besonders-krass.html), als vor über 30 Jahren die Windenergie in großem Stil eingeführt wurde.

      Es scheint, weite Teile der Gesellschaft möchten gar nicht mehr mit dem unliebsamen Teil der Wahrheit konfrontiert werden. Es wird höchste Zeit, dass das Thema Klimaschutz umfassend statt mit einem Tunnelblick diskutiert wird. Wenn die Autoren Ahlborn und Heidsieck die andere, meist verschwiegene Seite der Wahrheit beleuchten, ist das vollkommen in Ordnung. Es stellt hoffentlich die eng eingestellten Scheuklappen vieler Verantwortlicher etwas weiter. Die komplementäre Hälfte der Wahrheit, u.a. manifestiert in permanenten Erfolgsmeldungen rund um die Erneuerbaren, kennt das Publikum aus Presse und Medien mittlerweile ohnehin zur Genüge. Diese zu wiederholen, würde bedeuten, Eulen nach Athen zu tragen und die meisten Leser wohl nur langweilen.

      Atentamente
      Dr.-Ing. Roland Aßmann

      P.S.: Es ist ein nicht hoch genug anzusehender Beitrag von Markus Langemann, dieser anderen Hälfte der Wahrheit Gehör zu verschaffen. Besonders positiv scheint mir dabei zu sein, dass er besonderen Wert auf eine gepflegte Diskussion legt, die fundiert vorgebrachte Gegenargumente und Kritik in alle Richtungen erlaubt, hämische, teils bösartige Kommentare, die den Dialog auf Twitter & Co prägen, jedoch konsequent abblockt. Zudem sind hier Vorreiter einer Beschränkung des demokratischen Diskurses, vorneweg Jan Böhmermann, machtlos. Jedenfalls können sie keine Blocklisten, o.ä. verbreiten, die zur Blasenbildung beitragen und die Diskussion vergiften bzw. die Bevölkerung immer weiter spalten. Eine vitale Demokratie lebt von einem lebhaften und umfassenden Diskurs, auch wenn viele Verantwortliche in dieser Republik das mittlerweile anders sehen und den unliebsamen Teil des Diskurses gerne per Verordnung bzw. Gesetz verhindern würden. Es ist beängstigend, was von Youtube, Twitter mittlerweile alles an berechtigter Kritik gelöscht oder indiziert wird. So wären auch in früheren Zeiten eine SPD-Vorsitzende, die weite Teile der Bevölkerung als Covidioten bezeichnet oder eine Bundeskanzlerin, die sich einer Terminologie wie Klimaleugner bedient, kaum haltbar gewesen. Ihnen hätte der Wind einer aufgeklärten, gebildeten und kritischen Bevölkerung mit breiter Mittelschicht eiskalt ins Gesicht geblasen. Viele Jahre eines bewusst mehr und mehr ideologisch geprägten Bildungssystems, gepaart mit einer immer ideologischeren Presse- und Medienlandschaft, haben jedoch mittlerweile ihre tiefen Spuren hinterlassen. Dass führende Industriemanager, z.B. Joe Kaeser alias Josef Käser, sich an die Spitze dieser Ideologisierung setzen, setzt dem Ganzen das Sahnehäubchen auf und macht es viele Beschäftigte nahezu unmöglich, frei und offen ihre Meinung zu äußern.

    2. Ich fürchte, das „NIMBY“-Argument ist zu kurz gegriffen. Ich hätte da z.B. einen ganz praktischen Vorschlag: Im Gegensatz zu Wind- und Solar-Strom ist der Strom aus Biogasanlagen grundlastfähig. D.h., er ist nicht wetterabhängig, regelbar und immer da, wenn man ihn braucht. Eine Biogasanlage hat darüber hinaus den Vorteil, dass sie nicht nur Strom, sondern auch Wärme erzeugt. Wie wäre es denn, wenn wir Energie aus Biomasse forciert ausbauen und – zur Versorgung der Menschen in den Ballungszentren mit Fernwärme – die nächsten Biogasanlagen z.B. in Berlin und anderen Großstädten errichten?

  4. Sehr geehrte Frau Will,
    Ihre Frage „was wäre die Lösung?“ ist ebenso berechtigt wie mit etwas Hintergrundwissen eindeutig beantwortbar.
    Die unübersehbar massiv landschafts-, natur- und anwohnerschädliche Windenergie wird oftmals schulterzuckend mit der Bemerkung akzeptiert „Irgendwo muss der Strom schließlich herkommen“. Das ist zwar richtig, übersieht aber, dass bei Presse und Medien, aber auch in der Politik Lobbyisten ganze Arbeit leisten und den Menschen nur die Teile der Wahrheit vermitteln, die für die Aufrechterhaltung des eigenen Geschäftsmodells nützlich sind (die Autoren Dr. H. Heidsieck und D. Ahlborn gehen in Teilen darauf ein). Die Politik spielt dieses Spiel gerne mit, müsste sie doch ansonsten kleinmütig einräumen, dass sie nicht nur hunderte Milliarden Euro in den Sand gesetzt und Kernbranchen der deutschen Wirtschaft auf einen Irrweg geschickt hat, der deren Existenz, möglicherweise sogar die Existenz unseres Industriestandortes nachhaltig gefährden, nein sie müssten auch zugeben, dass sie einst schöne Naturlandschaften in öde, hässliche und lärmende Industriegebiete umgewandelt haben. Auch eine in schlechter deutscher Tradition stehende zynische Sprache des grünen Umfeldes, das sich Begriffen wie „Windpark“, „Nutzwald“, „Ökostrom“ oder „Schotterbiotop im Wald“ bedient, kann diese Umstände nicht überdecken.
    Durch die weitgehende Informationsblockade von Presse und Medien, irrgeleitet durch einen wohlmeinenden Haltungsjournalismus, übersieht unsere Gesellschaft und insbesondere unsere Politik wesentliche Fakten:

    1. Das Dogma der Grünen „die Energiewende kann nur dezentral, lokal und vernetzt erfolgreich sein“ blendet komplett aus, dass es daneben noch einen Weg gibt, der in sich schlüssiger, konsequenter, weit günstiger sowie sowohl ökologisch, gesellschaftlich als auch klimatisch mit weit weniger negativen Folgen bzw. Risiken behaftet ist: der Import nachhaltig gewonnener, chemisch gebundener Energie. Das Schlüsselwort lautet hier Power-to-X, also die Umwandlung von Strom in transportier- und lagerfähigen und somit jederzeit nutzbaren Wasserstoff bzw. eFuels/eGas.

    2. Weitgehend unbemerkt von der Öffentlichkeit tobt seit Jahren in der Fachwelt ein Streit zwischen den Lobbyisten der Windenergiebranche bzw. deren abhängige Forscher mit unabhängigen Wissenschaftlern und Forschern, z.B. von Harvard und Max-Planck, über die Folgen der Windenergie für die Erdatmosphäre. Dabei versteigen sich die erstgenannten Wissenschaftler, z.B. Prof. Jacobson von der Stanford University, in die Behauptung, selbst wenn die Menschheit ihre komplette Energie per Windenergie gewinnen würde, würde dies das globale Windsystem nur um 0,007% beeinträchtigen. Es lässt sich bilanziell leicht nachweisen, dass solche Berechnungen gleich mehrere Größenordnungen neben der Realität liegen. Bei korrekter Betrachtung erhält man eher eine Größenordnung zwischen 10% und 20% statt 0,007%.

    3. Der zweite Punkt führt zu einer Fragestellung, deren Beantwortung sich die komplette Fachwelt seit mehreren Jahren entzieht: Wird der menschgemachte Klimawandel wesentlich, evtl. sogar in großen Teilen durch einen Rückgang der terrestrischen Windgeschwindigkeit, d.h. der Windgeschwindigkeit über Land, in der Fachwelt bekannt als Stilling (s. Wikipedia), verursacht? Die wahrscheinlichste Ursache ist eine Erhöhung der Oberflächenrauigkeit der Erdoberfläche durch Bebauung, aber auch eine zunehmende Begrünung durch einen höheren CO2-Gehalt der Erdatmosphäre, der Pflanzenwachstum begünstigt. Diese Windabnahme beträgt immerhin etwa 10….15% und wirkt sich durch eine lineare Abhängigkeit zwischen Windgeschwindigkeit und Verdunstung unmittelbar auf die Energiebilanz der Erde aus. Das ist auch deswegen von besonderer Bedeutung, da die Verdünstung etwa zur Hälfte zur Nettoabkühlung der Erdoberfläche beiträgt. Es lässt sich bereits mit Grundlagenkenntnissen in Physik abschätzen, dass dieser Rückgang der Verdunstung ziemlich genau in der Größenordnung des dem CO2 zugesprochen Strahlungsantriebs liegt.

    4. Messungen der Verdunstung haben ergeben, dass diese seit Jahren abnimmt, obwohl sie eigentlich entsprechend der CO2-These zunehmen müsste: On the attribution of changing pan evaporation – Roderick – 2007 – Geophysical Research Letters – Wiley Online Library. Entsprechende Beobachtungen wurden gleich in mehreren Erdteilen gemacht.

    5. Der drei letztgenannten Punkten führen mit einiger Wahrscheinlichkeit dazu, dass die Menschheit dem Klima mit wohlmeinenden, aber doch im Ganzen unverstandenen Klimaschutzmaßnahmen auf Basis der Windenergie einen Bärendienst erweist. Dieses ist unnötig, wenn man bedenkt, dass Solarenergie etwa über ein zwei Größenordnungen höheres energetisches Potenzial verglichen mit der Windenergie verfügt und die Rückwirkungen der Solarenergie auf Wetter und Klima weit geringer sind als die der Windenergie. Hinzu kommt, dass die Solarenergie oftmals überproportional in Regionen zur Verfügung steht, die dünn- bis unbesiedelt sind. Bereits 100 km x 100 km Nettosolarfläche in sonnenreichen Regionen würden genügen, den kompletten aktuellen Energiebedarf Deutschlands in Form von Strom zu erzeugen und via Power-to-X-Verfahren in chemisch gespeicherte Energie umzuwandeln und das selbst dann, wenn man die Verluste berücksichtigt. Da Solarstrom in diesen Regionen um Faktor zwei bis drei günstiger ist als Solar- und Windstrom bei uns, können selbst die energetischen Verluste sowohl ökonomisch wie energiebilanziell ausgeglichen werden.

    In einem Unternehmen für Forschung & Entwicklung Zuständige sind sich in der Regel des Umstands bewusst sein, dass ein Mehr einer falschen oder unzureichenden Lösung das Dilemma am Ende nur vergrößert. Es gibt in der Politik eindeutig zu wenige Fachleute, die zwischen richtig und falsch unterscheiden können und die über einen MINT-Hintergrund verfügen. Mir scheint, weite Teile der Politik ahnen trotzdem, dass sie sich auf einem Irrweg befinden. Deshalb ist ihr primäres Ziel, das Einräumen dieser Erkenntnis so weit in die Zukunft zu verschieben, dass dies nicht mehr in ihre aktive Zeit fällt. Dass sie dafür möglicherweise weitere Branchen, z.B. die Automobilindustrie, opfern, scheint ihnen egal zu sein. Als Familienvater bin ich nicht bereit, dieses durchsichtige Spiel mitzuspielen. Das verbietet unsere Verantwortung gegenüber zukünftigen Generationen. Dass die FfF-Generation nicht erkennt, wie übel ihr von Politik, Presse und Medien und von vielen NGOs, z.B. Greenpeace, mitgespielt wird, liegt auch an einem verrotteten deutschen Bildungssystem, das die Vermittlung von Ideologie wieder einmal über die Vermittlung von Wissen stellt. Historisch hat das noch selten ein gutes Ende genommen.

    Atentamente
    Dr.-Ing. Roland Aßmann

    1. Estimado Dr. Aßmann,
      Sie haben zwar nicht mich persönlich in Ihrem Beitrag angesprochen, jedoch möchte ich trotzdem danken für diese umfassende Erklärung, die sehr dazu beiträgt, diese komplizierten Zusammenhänge etwas besser zu durchschauen, bzw. das eigene Denken in dieser Richtung anzuschubsen.

      Herzlich,
      Michael Linsner

  5. So unterschiedlich die Themen auch sind – es gibt erschreckende Parallelen zwischen diesem Artikel der beiden Gastautoren Ahlborn/Heidsieck und dem Interview mit Prof. Bergholz. Es gibt Parallelen zwischen Coronapolitik und Energiepolitik.
    1.) Die oben Genannten sind absolute Fachleute auf ihrem Gebiet, die vor dem eingeschlagenen Weg warnen und dafür sehr gute Argumente haben.
    2.) Aufgrund ihres Renommees und ihrer Kompetenz werden sie auch jeweils zu Experten-Anhörungen nach Berlin geladen. Lt. Prof. Bergholz gab es bei seiner Befragung keine Nachfrage/Kritik vonseiten der Regierungsparteien, der Grünen und FDP, als von ihm PCR, Inzidenz, lockdown und Co in der Luft zerrissen wurden. Man hört es sich an und es wird achselzuckend zu den Akten gelegt. Gleiches geschah wohl hier. Die Kritik einer der beiden Autoren nach der Praxistauglichkeit der geplanten Energiewende wurde von Altmaier nur zur Kenntnis genommen. Gleichzeitig wurde ein „Investitionsbeschleunigungsgesetz“ verabschiedet, das den eingeschlagenen Energiewenden-Weg forciert. Die Parallele ist Ignoranz und Arroganz. Augen zu und durch. Die Politik möchte nur das hören, was in ihre Agenda passt. Hier die Coronapolitik, dort die Energiepolitik.
    3.) Interessant auch die Parallelen bei der Zusammensetzung der „Expertengremien“. Energie? Kein Fachmann für Stromnetze in einem 31-köpfigen Gremium. Dafür Klimaforscher und eine Diskussion um die Frauenquote in diesem Gremium. Lächerlich. Corona? Unter den Erstellern des Strategiepapiers des BMI gab es nicht einen Epidemiologen/Virologen/Naturwissenschaftler. Seit knapp anderthalb Jahren lässt sich Merkel von Wissenschaftlern „beraten“, die den gewünschten eingeschlagenen lockdown-Weg wissenschaftlich legitimieren. Noch lächerlicher.
    4.) Die fehlende Aufmerksamkeit. Experten wie Bergholz, Heidsieck und Ahlborn finden kaum Gehör in der Öffentlichkeit. Umso wertvoller sind diese Artikel hier. Dafür danke, Herr Langemann.

  6. Verantwortliche Politik müsste auf jeden Fall die Abschaltung der letzten 5 AKW’s auf die ‚Vor-Fukishima Planung ‚ verschieben.Sofort sollten die Netzbetreiber mit dem Bau von Elektrolyseanlagen zur Produktion von grünem Wasserstoff aus dem Überschusstrom beginnen, so dass es keine Abregelungen mehr braucht.
    Am gleichen Ort am besten noch Gaskraftwerke bauen, die den Wasserstoff dann im Bedarfsfalle verfeuern.
    Einfamilienhausbesitzer bauen sich eine Eigenversorgung aus Photovoltaik, Hybridwechselrichtern und Batterien.
    Ist mit LKW Bleiakkus gar nicht so teuer.

    1. Aus Überschußstrom Wasserstoff erzeugen und dann mittels Gasturbine-Kraftwerk wieder in Strom zu verwndeln, wenn man ihn braucht, ist vom Wirkungsgrad her ein schlechter Witz. Von 100 MWh Überschußenergie bleiben etwa 20 MWh übrig. Aber der hirnrissige Gedanke ist hier ja: bevor ich den Überschußstrom verschenke oder den Handelspartrner dafür bezahle, damit er mir diesen Strom abnimmt (negative Strompreise), iste es immer noch besser ihn so umzuwandeln, dass zumindest ein kleiner Rest nutzbar bleibt.

      Bei Börseninvestments nennt man das: „Gutes Geld schlechtem Geld hinterherwerfen“.
      (eine schlechte Investition durch noch mehr Geld versuchen, in eine gute Investition umzuwandeln)

      Die Eigenversorgung eines Einfamilienhauses in der beschrieben Form, ist ein Hobby, dass sich nur reiche Bürger leisten können.
      Und rechnen tut sich diese Investition, wenn überhaupt erst nach vielen Jahren. Und auch nur, weil der Strompreis durch diese hirnverbrannte Politik immer mehr steigt und damit diese Investitionen (teils gestützt durch staatliche Förderungen=Subventionen) zu einer Einsparung führen.

      Wir haben durch diese Politik inzwischen die höchsten Strompreise der Welt und die höchste Steuer- und Abgabenlast der Welt!
      Danke Frau Merkel, Danke CDU!

  7. Was zu dem Problem der stark schwankenden Leistungen der Wind und Solaranlagen noch dazu kommt, die kalorischen Kraftwerke müssen das puffern. Das bedeutet wenn Wind geht, müssen die kalorischen Kraftwerke in den Standby, denn abschalten und wieder einschalten ist nicht bei so einem Kraftwerk, das muss weiter beheizt werden, wenn der Wind wieder weg ist soll ja schnell wieder Strom geliefert werden. Sprich trotz 100% Netzabdeckung mit erneuerbarer Energie, verbrauchen die Kalorischen Brennstoff. Pump-Speicherkraftwerke wie bei uns in Österreich sind da auch keine Lösung, die liefern zwar Spitzenstrom, damit können aber nur kurze Schwankungen ausgeglichen werden und dazu braucht man viele hohe Berge. Zur Ergänzung: Atomkraftwerke und Flusskraftwerke liefern Grundlaststrom, also immer die gleiche Energie, da is nix mit Standby.
    Also die Erneuerbaren sind schon gut um fossile Brennstoffe zu sparen, aber ohne schnell reagierende Gas oder Kohle geht es nicht.

    1. Kernkraftwerke sind sehr gut und schnell regelbar und tun das inzwischen auch. Leider werden die letzen Kernkraftwerke Ende 2022 in Deutschland aus rein politischen Gründen abgeschaltet. Ansonsten volle Zustimmung!

    1. Die Lösung ist relativ einfach: Es braucht genügend grundlastfähige Kraftwerke.

      Ich habe beruflich oft mit Betreibern von Biogas-Anlagen zu tun. In diesen Anlagen wird aus nachwachsenden Rohstoffen oder aus Abfällen entweder Strom und Wärme erzeugt oder das Biogas wird aufbereitet und als Erdgas-Ersatz ins Netz eingespeist. Die Bedeutung dieser Technik für eine sichere und effiziente Energieversorgung kann wegen der sehr guten Steuerungsfähigkeit kaum wegdiskutiert werden.

      Jeder, der eine solche Anlage betreibt, verdient angesichts der unzähligen und immer weiter zunehmenden bürokratischen Erschwernisse meine volle Bewunderung. Diese Erschwernisse lassen die Vermutung zu, dass die ca. 9.000 in Deutschland in Betrieb befindlichen Biogas-Anlagen die Luftverschmutzer der Nation sind, denen im wahrsten Sinn des Wortes das Gas abgedreht werden muß, was auch zunehmend geschieht.

      Mein Verdacht seit vielen Jahren ist, dass grundlastfähige Kraftwerke systematisch abgebaut werden. Ein Schelm, wer Böses dabei denkt… Die Parallelen mit der aktuellen Corona-Politik sind in der Tat erschreckend.

      Dieser Artikel hat meinen Verdacht mit Fakten gefüttert. Ein herzliches Danke den Autoren und Hr. Langemann für’s Veröffentlichen!

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